Ignorancia o Negligencia, esa es la cuestión. Parte 1: Fabricando el Problema.

La medicina basada en evidencia es uno de los mayores problemas de la salud pública (una opinión personal), la facilidad de ciertos intereses para manipular resultados e incluso de promover guías médicas, nutricionales o de cualquier tipo, basadas en dichos “resultados” es, cuando menos, alarmante.
Uno de los Autores más respetados y a su vez críticos, J.P. Ioannids, desde el año 2005 o incluso antes nos viene alertando, el cual recomiendo su lectura. (1,2,3,4)

UN POCO DE HISTORIA.

En el Año 1913, Nikolai Anitschkow tuvo una idea maravillosa, alimentar un grupo de conejos con colesterol purificado, logrando alcanza niveles de colesterolemia de unos 9800mg/dl (26mmol/L), un verdadero exceso teniendo en cuenta que una persona promedio se encuentra en aproximadamente 180-220 mg/dl. Luego notó que en dichos conejos, se estaban formando lesiones vasculares semejantes a las documentadas en casos de ateroesclerosis en humanos, cuya causa no estaba ni cerca de esclarecerse, incluso hoy en día no están del todo claras. (5,6,7)

Sin embargo el experimento tenia un problema bastante obvio, los conejos son herbívoros, su fuente de alimentación no tienen ni un solo vestigio de algún producto de origen animal (única fuente de colesterol) por lo que su metabolismo es incapaz de procesar dicha molécula por lo que resulta bastante obvio que las consecuencias en la salud de los pobres conejos no serían para nada positivas. Resulta llamativo que nadie cuestionase las razones de suministrar colesterol a un herbívoro. También interesante es que experimentos paralelos, mucho menos conocidos, fueron realizados en perros y ratas (Omnívoros) cuyos resultados fallaron en producir lesiones vasculares.

Varios años después, en la década del 50, Ancel Keys, un investigador estadounidense de la universidad de Minnesota, Autor del famoso Minnesota Starvation experiment (uno del trabajos mas espectaculares sobre nutrición, basado en las especulaciones de la época sobre si la guerra no terminaba y la escasez de comida era la norma. El estudio sobre “starvation” describía este fenómeno fisiológico entre otras cosas) (8), estaba en la cresta de la ola en cuanto a su carrera académica en nutrición, entre otras cosas por el impacto del nombrado trabajo. En esos años la epidemia de enfermedad cardiovascular empezaba a crecer e incluso en 1955 el presidente de USA, D. Eisenhower había sufrido un infarto, y en lugar de ocultarlo, decidió contarlo a la población, por lo que la enfermedad cardiovascular se convirtió en el enemigo público número 1 y la falta de respuestas sobre las causas eran prioridad nacional (Nota: Eisenhower decidió seguir los consejos nutricionales de limitar el consumo de grasas saturadas y colesterol hasta el día de su muerte….. en 1969…. de un INFARTO).

El Dr. Keys, basado en los estudios sobre los pobres conejos creía que la enfermedad cardiovascular tenía una relación con la dieta y más precisamente con el colesterol, cosa que tenía que demostrar. Para ello realizó numerosos estudios cambiando las dietas de diferentes grupos de humanos analizando sus niveles de colesterol, sus conclusiones fueron publicadas en el Journal of Nutrition en Noviembre de 1955: “It is concluded that in adult men the serum cholesterol level is essentially independent of the cholesterol intake over the whole range of natural human diets. It is probable that infants, children and women are similar.” Para traducir: solo evaluó Adultos, hombres y no encontró relación ente colesterol de la dieta y el colesterol en sangre.(9).

times-ancel-keys

Figura 1: Tapa de la Revista Time con Ancel Keys.

 

Por lo tanto hizo lo que cualquier científico hubiera hecho, deducción lógica básica: si Solo las comidas de origen animal tienen colesterol y también son altas en grasas saturadas, si no es el colesterol, tienen que ser las Grasas saturadas. Para probar su teoría realizó el famoso “The Seven Country Study”(1970) el cual llevo a cabo con unos 13000 sujetos en USA, Japón y Europa, comparando el consumo de grasas saturadas y la prevalencia de enfermedad cardiaca.

ancel-keys-graph1

Figura 2: Correlación entre muertes cada 1000 por enfermedad cardiaca y % de calorías a partir de las grasas.

Mirando el gráfico, se ve la clara correlación que existe entre ambas variables, sencillo, o no tanto.

 

13

Figura 3: Correlación de los datos originales del Seven country Study con otros 7 países.

El estudio de Keys en realidad no tenía sólo 7 países, sino 22, cometió un “error” que muestra la falta de ética de un autor denominado “Cherry Picking” lo cual es simplemente la selección de datos que prueban una hipótesis dada, en este caso el amigo Ancel eligió 7 países que confirmaban su hipótesis y dejo afuera otros que no, como se ve en el segundo gráfico, países como Holanda y Francia tienen un alto consumo de grasas saturadas y un bajo riesgo de enfermedad cardiovascular.

El segundo error que cometió el Dr. Keys o mejor dicho, la comunidad Científica, fue entender correlación como causa. El Análisis de correlación solo dice cuan fuertemente están atadas dos variables, no explica las razones. De hecho se pueden ver correlaciones de variables totalmente bizarras.

fireshot-screen-capture-010-spurious-correlations-www_tylervigen_com

Figura 4: Correlación entre personas ahogadas en una pileta y películas en las que aparece Nicolas Cage.

El tercer error fue que durante su visita a Creta, “midió” la dieta de los isleños durante Lent, Período en el cual no consumen carne y lácteos lo que disminuyó el registro de consumo de grasas saturadas (lo que se supo muchos años después), todo esto sin tener en cuenta la falta de precisión de los cuestionarios de alimentación. Incluso un reciente estudio pone en tela de juicio la validez del National Health and Nutrition Examination Survey (NHANES), uno de los más utilizados, citado y prestigioso cuestionario de hábitos alimentarios, Concluyendo que:

“The confluence of these results and other methodological limitations suggest that the ability to estimate population trends in caloric intake and generate empirically supported public policy relevant to diet-health relationships from U.S. nutritional surveillance is extremely limited.” (10,11,12,13)

Sin embargo algunos críticos de Keys y sus trabajos aparecieron:

“….the evidence from 22 countries for which data are available indicates that the association between the percentage of fat calories available for consumption in the national diets and mortality from arteriosclerotic and degenerative heart disease is not valid; the association is specific neither for dietary fat nor for heart disease mortality. Clearly this tenuous association cannot serve as much support for the hypothesis which implicates fat as an etiologic factor in arteriosclerotic and degenerative heart disease.” (14)

Los cuales el Dr. Keys trató de desacreditar publicando un nuevo trabajo mostrando la relación (una vez más) entre grasas saturadas y colesterol sanguíneo.(15)

ancel-keys-graph4

Figure 5: Gráfico Publicado, con el agregado de algunos puntos al paper original mostrando la no tan perfecta correlación Fuente.

Pero para todavía empeorar más la situación, otro estudio epidemiológico aparece en escena, The Framingham Study. El estudio empezó en 1948 e involucró 6000 personas del pueblo de Framingham en Massachusetts, los cuales llenaron minuciosamente un detallado cuestionario sobre hábitos de vida (ya vimos el problema de los cuestionarios). Los cuales se usaron para identificar factores de riesgo cardiaco, tales como fumar, presión elevada, falta de ejercicio físico y por supuesto Colesterol Alto.(16)

El link con el colesterol era débil, los investigadores notaron que los que pesaban más y tenían valores anormalmente altos de colesterol en sangre eran levemente más propensos a sufrir enfermedad cardiovascular. Lo que no tomó tanta repercusión fue que mientras mayor era el colesterol de la dieta y el consumo de grasas saturadas, más bajos eran los niveles de colesterol en sangre, como así tampoco que pasados los 50 años mientras más bajo era el colesterol en sangre más alto el riesgo de morir de cualquier causa (ningún médico deja de prescribir estatinas pasados los 50 ¿no?, creo que todo lo contrario) de hecho por cada mg/dl menos de colesterol por año que se reduce, los valores de mortalidad se incrementan un 14%!!.

Dr. W. Castelli, director de Framingham Heart Study:

“In Framingham, Mass., the more saturated fat one ate, the more cholesterol one ate, the more calories one ate, the lower the person’s serum cholesterol. The opposite of what… Keys et al would predict…We found that the people who ate the most cholesterol, ate the most saturated fat, ate the most calories, weighed the least and were the most physically active.” (17),

Finalmente THE LIPID HYPOTHESIS había nacido. La guerra a las Grasas saturadas estaba Declarada. No le Tomó mucho tiempo al resto del mundo para copiar el ejemplo de USA, El Reino Unido, para el año 1983, recomendaba seguir el “ejemplo Americano”, incluso nuestro país, aun hoy sigue este tipo de políticas nutricionales. (18)

Ubicando al colesterol como parta esencial del problema permitió a la industria farmacéutica ver una oportunidad Multi Millonaria, si lograban diseñar un producto que eliminara la producción de colesterol. El resultado? las estatinas, Lipitor le genero a Pfizer ganancias por 125 mil millones desde 1997 y es la droga mas lucrativa de la historia y no esta ni cerca de ser la única estatina del mercado. Pero no nos adelantemos. (19).

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *