Blog

Alfabetización Física Y Periodos Sensibles

Introducción

Si hacemos un recuerdo a nuestra infancia, muchos de nosotros nos criamos jugando en las calles, plazas y canchas que se encontraban cerca de nuestro hogar. Estas actividades que nos divertían y nos amarraban horas, horas y horas, nos brindaban a través del juego múltiples habilidades fundamentales de movimiento que por medio del disfrute nos nutrían de una base motriz única.

La realidad que nos encontramos hoy en día, es que por múltiples motivos hemos perdido la facilidad de estar en las calles jugando, divirtiéndose y con esto se presenta un déficit en habilidades fundamentales de movimiento que repercute en la futura especialización deportiva.

Hoy nos encontramos con chicos que no saben lanzar, recepcionar, aterrizar, saltar, etc. Con lo cual limita en el repertorio motriz para la futura especialización y con ello un progreso rápido en la adquisición de las habilidades específicas.

Entendiendo esto, aprovechar la libertad, el disfrute y juego para otorgar una base motriz y en conjunto con entrenar las cualidades físicas de forma más estructurada, pareciera ser una buena opción para potenciar el rendimiento en edades tempranas.

En esta línea, Viru y colaboradores (1999) comienza a proponer que existen ciertos periodos sensibles en la fase del crecimiento donde podemos potenciar las cualidades físicas y habilidades (figura 1), viéndose influenciadas estas por el PHV (pico máximo de crecimiento) o como vulgarmente podríamos conocer como el “estirón”.

Del mismo modo, estos periodos sensibles si no son aprovechados, podríamos pensar que el chico tendría una capacidad atlética y de rendimiento reducida o no tan potenciada como sus contrapartes que si aprovecharon este periodo para la mejora del rendimiento.

Un poco exagerado ¿no? Todo pareciera que los campeones mundiales y mejores deportistas, han sido solo aquellos que aprovecharon esos periodos sensibles.

Dentro de lo simple que parece el modelo presentado por Viru, nos olvidamos por completo de la complejidad de los deportes y las acciones deportivas. Pongamos un ejemplo en base a este modelo:

Un niño de 10 años practica rugby y pretenden trabajar la destreza de la recepción del balón desde un salto.

Sin duda es una acción deportiva muy común dentro del juego y encajaría perfecto dentro del modelo planteado anteriormente. Considerando esto, la velocidad, fuerza, coordinación, etc debiesen trabajarse en un periodo distinto al que se ajusta a los 10 años… entonces, en la acción de recepción del balón (destreza), ¿no existe una velocidad de aproximación acompañada de una desaceleración, para luego aplicar fuerza y ejecutar un salto, recibir el balón y posterior a ello aterrizar?. Como podemos apreciar, es muy difícil por no decir imposible aislar una habilidad de una cualidad física, por ende, empecemos a cuestionarnos si existen realmente estos periodos sensibles.

En la misma idea, Van Hooren (2020) realiza una crítica y reflexión del modelo de Viru, mencionando que este, además de reducir la complejidad de los deportes, considera que la maduración de los subsistemas son independientes, es decir, que la maduración de la velocidad no tiene una relación con la maduración de la fuerza o coordinación (figura 2). También es capaz de simplificar cualidades como la velocidad, ¿dónde podemos pensar que esa posible mejora de la velocidad se traduce de igual manera para los cambios de dirección?, es lo mismo para la aceleración, velocidad máxima o carrera curva? ¿es lo mismo para sujetos con distintos niveles de experiencia y edad de práctica deportiva?

Concluyendo, si analizamos el deporte y entrenamiento desde lo complejo, se vuelve imposible simplificar las mejoras a un cierto periodo dentro del crecimiento y creer que no aprovechar estas ventanas, podría disminuir el potencial de rendimiento de los deportistas. Al contrario, empecemos a pensar que si existiera un periodo sensible, esta mejora sería especifica de la tarea, con cada cualidad física integrada a una red de habilidades y subsistemas, la cual estará condicionada por la genética, experiencias previas y métodos de entrenamientos que utilicemos.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Abrir chat
Hola. Somos Lift .
¿En que podes ayudarte?